Mostrando entradas con la etiqueta Vida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vida. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de junio de 2018

Pequeños corazones negros, grandes corazones blancos


Es difícil escribir una reseña sobre el trabajo de alguien que consigue cautivarte con su personalidad, convertirse en alguien entrañable y querido con solo conocerlo.
Carlos me convenció incluso antes de leer su trabajo, su pequeña y enorme creación.
"Pequeños corazones negros" son grandes retazos de la vida. Son situaciones, experiencias, recuerdos vistos a través de los ojos de la creatividad. Adornados por un espíritu calmo, sereno.
Vivimos los pasajes que la vida nos regala pasando por sentimientos diversos. Alegría, tristeza, emoción, miedo... Para ello gastamos años y años que, al final, se convierten en nuestra experiencia, nuestro bagaje. Carlos nos brinda la oportunidad de hacer lo mismo en unas escasas 200 páginas.
Son historias expresadas en un lenguaje lo suficientemente cotidiano como para que las hagamos nuestras. Para que las incorporemos a nuestra memoria hasta no saber si son experiencias propias o del autor.
En definitiva, gracias Carlos por decidirte a publicar esta joya y compartir tu trabajo con el resto del mundo.

martes, 10 de octubre de 2017

La luz de mi camino

La vida es un camino sinuoso, por momentos completamente cerrado por ramas y matojos con los que tienes que luchar hasta la extenuación para poder avanzar tres pasos.
Hay veces que te regala una bóveda verde de árboles muy altos y una alfombra suave y húmeda para descansar los pies.
Pero gran parte del tiempo, caminamos por ese bosque tupido a oscuras, completamente a ciegas. Las zarzas te van dejando cicatrices profundas que duelen aunque haga tiempo que se han curado.
Hay personas que nunca consiguen llegar a un claro y se quedan en un lado del camino, ignorados por el resto de caminantes.
En cambio hay otros que, por suerte o habilidad, consiguen llegar al valle y hacen el resto del viaje iluminados por la luz del sol y reconocidos por sus semejantes. Algunos, incluso, se convierten en guías de otros peregrinos.
Pero, seamos unos u otros, a veces, ese sendero tan complicado que es la vida, te da una concesión en tu lucha constante y permite que un rayo de sol se cuele entre el follaje, te ilumine la cara y te acompañe el resto del viaje calentando tus pobres huesos cansados.
Eso le ha pasado a esta pobre maratonista. De repente, cuando más cansada estaba, cuando pensaba que había elegido el camino más difícil y que nunca podría ver el sol, sentí un calor en la cara que me costó reconocer porque nunca antes me había pasado. Me asuste al principio convencida de que estaba enferma. No podía creer que el espíritu del bosque me hubiera elegido para hacerme un regalo semejante, luz y calor en la parte más intrincada de la arboleda. ¡Pero sí, así era. Yo había sido la escogida!.
Capturé ese hecho extraordinario y lo encerré en mi corazón por si algún día desaparecía, porque, si te sientes tocada por un milagro como ese, te vuelves el más desgraciado de los mortales si algún día te abandona.
Afortunadamente me sigue acompañando y, cada día, su luz y su calor son más fuertes, de tal manera, que cuando me pueden las ganas de sentarme en una piedra y abandonar, solo tengo que buscar su reflejo entre las ramas o dentro de mi corazón, para que me inunden unas fuerzas que creía que ya no tenía.
Y ese milagro tiene nombre, dos caras preciosas y unas personalidades extraordinarias y por descubrir.
Se llaman Sergio y Alex, son mis sobrinos y le estaré eternamente agradecida a mi hermana por haberlos puesto en mi vida.
¡Os amo chicos!

viernes, 27 de enero de 2017

CATARSIS

Ha mis 53 he recibido los embates de la vida de una manera constante,  como un escollo en mitad del mar. A veces las olas me han pasado por encima pero siempre he conseguido mantenerme, no hundirme. Los golpes han sido muy duros muchas veces, han conseguido desplazarme y los últimos casi ahogarme.
Cuando todo paso decidí empezar un nuevo camino. Emprender una senda diferente pero en el fondo no desconocida porque la había atesorado dentro de mi desde que nací. Siempre he cuidado de los demás.  Mi padre se suicidó cuando yo tenía 24 años y el 50. Me hice cargo de mi madre minusvalída y mi hermana adolescente y me convertí en el cabeza de familia desde entonces hasta que murió mi madre el año pasado.
Eso hizo que la persona que yo era en realidad quedara relegada en mi interior para dar prioridad a la que necesitaba ser.
Ahora quiero abrir las puertas para ser yo misma. He roto con todo. He cambiado de lugar de residencia dejando atrás todo lo que he conocido, mi lugar de confort. Intento hacer una gran hoguera y quemar todas mis ataduras para ser libre. Renacer con la personalidad que quedó en estado embrionario a la espera de poder desarrollarse.
Pero tengo claro que hay algo de lo que no podré deshacerme, el instinto de cuidar de los demás. Se ha incorporado en mi ADN y reside tan dentro que no puedo extirparlo. Tampoco el gran amor que tengo para dar. Las dos cosas me sobran tanto que a veces se desbordan, como la mamá que tiene leche para amamantar a más bebés aunque solo tenga uno.
Y entonces descubrí que podía intentar canalizarlo a través de Twitter!! Cuento con la paciencia y la comprensión de todos porque molesto y seguiré haciéndolo todo el tiempo que pueda.
Gracias!!!!

domingo, 1 de enero de 2017

PREFACIO

Le he puesto a este proyecto de Blog "Lecturas y Reflexiones".
Lecturas, porque siempre fui una lectora compulsiva. Desde los 11 años no recuerdo, durante mucho tiempo, haber estado más de un día seguido sin leer. Ahora me he hecho mayor!!
El trabajo, las obligaciones, las preocupaciones, los problemas y el descubrimiento de las nuevas tecnologías han hecho que abandone bastante esta especie de obsesión.
Pero cuando leía a todas horas o ahora que se ha convertido en más espaciado, siempre he seguido el precepto de Tierno Galvan. Leas el género que leas, párate y reflexiona sobre lo que has leído, así no olvidas nunca, absorbes todo lo que la literatura tiene de enriquecedora, de didáctica. 
Y de ahí viene la segunda parte del nombre. La costumbre de pasar horas con un libro la he perdido pero no la de reflexionar que, supongo, se ha convertido en un acto reflejo. 
No se que compartiré en este espacio pero,sea lo que sea, saldrá de mi cabeza y de mi corazón. No me juzguéis demasiado duramente.

Entrada destacada

Bastian

Estoy inmersa en la lectura de "Memorias de Bastian" de Hugo Egido. Me sorprende conforme avanzo, es una opinión completamente...