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miércoles, 17 de mayo de 2017

In-Solidaridad

Por petición popular escribo este post.
Por cierto, no quiero ser exigente pero...¿dos votos en mi encuesta? ¡Por dios me siento ignorada chicos! De este trauma vosotros seréis responsables.
Entrando en materia, os he mentido. Lo siento pero esos dos votos me dan patente de corso. Esto no va de solidaridad si no todo lo contrario, de insolidaridad.
¡Ah! Como dice un compañero mío "haber elegido la B" (va por ti Gabriel).
Este será el segundo post en la historia de este Blog donde voy a insertar fotos. Serán imágenes duras, durisísimas algunas, pero no me voy a preocupar por herir vuestra sensibilidad. Las veis todos los días y he podido comprobar que, ni han aumentado las visitas a los psicoterapeutas (¿digo bien Yolanda?), ni se han colapsado las webs de Unicef o Save the children (¿tengo razón chicos?), ni ha petado Twitter con mensajes de indignación. Como ya sabéis que soy de "toda acción tiene una reacción" y como buena analista que soy, llego a la conclusión que, la sensibilidad, no es precisamente una virtud de la que podamos presumir.
Primero os daré algunos datos de los que podéis saber más a través de las citadas webs de Unicef o Save the children.
Siria: en siete años años de guerra han muerto,solo en 2016, 600 niños por causas directamente relacionadas con el conflicto armado. La mayoría de las víctimas infantiles lo han sido por ataques a hospitales (Médicos Sin Fronteras), colegios o bombardeos sistemáticos sobre la población civil.
En esta guerra sucia se han utilizado bombas de racimo, armas químicas y todo lo que está prohibido por la totalidad de las Convenciones Internacionales desde la I y II guerras mundiales.






Alepo fue una bellísima e histórica ciudad que ha sido reducida a escombros donde, los pocos pequeños que permanecieron allí, vivían bajo tierra para poder preservar sus vidas.



Esto ha provocado que miles de personas huyeran para poder salvar sus vidas y las de sus familias. 
Mediterráneo, fosa común:  en el primer trimestre de 2017 casi 1200 personas han muerto intentando llegar a las costas europeas (Proactiva).  Y esos han sido los afortunados que acabaron en barcos o pateras después de realizar un viaje infernal para caer en manos de los traficantes libios. Allí, en Libia, han sido secuestrados, torturados sin comida ni agua y golpeados a diario. Las mujeres han sido violadas sistemáticamente y los niños han desaparecido para ser prostituidos como poco. (Para saber más: "La nueva Odisea" de Patrick Kingsley). 
Una vez dentro de las pateras, los dejan en mitad del mar con teléfonos móviles que no funcionan, chalecos salvavidas que no sirven, en plena noche y sin saber donde están. 
Y mientras ONG'S como Proactiva dedican su vida a pedir vías seguras y a salvar a todos los que pueden, son atacados por los guardacostas libios y por los intereses económicos de FRONTEX.




Nigeria: todos hemos oído hablar de Boko Haram. Si, esos que secuestraron a más de 200 niñas para convertirlas en esclavas sexuales de sus tropas. Pero, para mi Boko Haram es el motivo por el que, por primera vez en mi vida, creo en el demonio. 
Son un grupo oscuro y secreto, del que se conoce poco, de asesinos y torturadores unidos con la excusa de intereses religiosos comunes. En realidad son la más pura expresión de la maldad absoluta. 
No daré más datos porque no serían fidedignos y me comprometí en hacer un informe sobre ellos que publicaré en algún momento. 

Hambrunas: Yemen, Somalia o Sudán del Sur han sido declaradas por la OMS en situación de hambruna. Cuando vemos las fotos de los niños que sufren desnutrición solo vemos a un pequeño muy delgadito pero esto tiene unas secuelas físicas y mentales terribles y llegados a determinado punto, irreversibles. En esto deberíamos pensar cuando los vemos:




Creo que ésto no necesita más comentarios. 
De esta situación tienen la culpa la sequía, las guerras y la pobreza. Pero no hay que pensar que no somos culpables de todo esto. De la sequía no se, tendría que investigar. Pero de las guerras y la pobreza solo es responsable la codicia del primer mundo. 
En fin, esto es solo un pobre resumen. Mis chicos de Unicef me dirán que me dejo un millón de cosas importantes pero la base de datos de mi memoria no da para más. 
Y ahora vosotros sed sinceros, no queráis quedar bien con vosotros mismos que no conmigo, cuantos dedicáis cinco minutos al día en pensar en esto.¿Cuantos habéis hecho algo más que: "enviar un SMS con la palabra..."? 
¿Cuantos habéis publicado mensajes de indignación, de apoyo que fueran algo más que simple palabrería? 
No,¡¡soy una roca, no me vale ninguna excusa!!
Lo indiferentes, lo inconmovibles que podéis ser los usuarios de las redes sociales nunca dejará de sorprenderme. 
Pero claro os preguntaréis, la meapilas esta que nos está dando el sermón en realidad que hace.
Hago una millonésima parte de lo que es necesario. A mi hipoteca y crédito personal añado cada mes 100 euros para las cuatro ONG'S de las que soy socia. 
He colaborado en la edición del libro "El viaje de Ilombe"
También colaboro en la edición del libro "Hasta que estalló la guerra. Mujeres en la revolución siria" 
Intento que mis chicos de The Way Behind puedan realizar sus cortos en diferentes campos de refugiados. 

Hace poco hemos conseguido entre muchos el nuevo barco que necesitaba Proactiva. 

Tengo un perfil de Twitter que os invito a visitar:
https://twitter.com/LuisaVazquezVe3?s=09
Es muy poco, solo una micro ayuda comparada con lo que hacen los trabajadores humanitarios. Pero ya no tengo ni edad, ni conocimientos, ni estado físico para colaborar de la manera que yo querría. 
Y como final mi agradecimiento a:
Unicef, Save the Children, ACNUR, Proactiva, PotoPotoAfro, The Way Behind, Fundación Vicente Ferrer, Médicos Sin Fronteras... Y tantos otros que me dejo. ¡¡¡Perdón!!! 
PD: no os quejéis, os aseguro que puedo ser infinitamente más dura, debe ser que estoy cansada.

domingo, 12 de febrero de 2017

Niños Soldado



El 12 de febrero es el Día Mundial de los Niños Soldado.
La infancia es la parte más vulnerable de la sociedad y por eso mismo son el objetivo de depravados y gentuza sin escrúpulos. Son vendidos, usados como objetos sexuales, como esclavos, asesinados...
Hay Asociaciones que intentan defenderlos, protegerlos pero están desbordados porque son muchos los peligros que amenazan a la infancia, incluso en países desarrollados donde las leyes son mucho más duras.
El colectivo más desconocido, más olvidado es el de los niños soldado.
En la actualidad, Unicef cifra en, aproximadamente 300.000 víctimas de estas prácticas resultantes de guerras olvidadas como la de Yemen, Sudán del Sur, República Centroafricana, República del Congo...
Leyendo informes de esta misma ONG compruebo que la técnica de captación es común en muchos de ellos. Son secuestrados y llevados a campamentos. Una vez allí, se les tortura, no se les alimenta, se les obliga a dormir en el suelo al raso, trabajan todo el tiempo después de horas de instrucción. Ósea, se les lleva a la extenuación.
Con esto se consigue embrutecerles, que esten demasiado cansados y asustados para ni siquiera pensar. Y se convierten en alguien completamente obediente. Es como el perro que lame la mano de su dueño después de que este le pegue con una vara. No es amor, es terror.
Les dicen que han asesinado a sus familias o que estas se han marchado y les han abandonado porque ya no les quieren, nadie les quiere.
Se realizan ejecuciones públicas como castigo para los que han intentado huir y para disuadir al resto.
Y cuando ya solo son cuerpos lastimados que ni siquiera sienten les llevan a la batalla.
En la orgia de sangre posterior al combate les hacen testigos de atrocidades y les obligan a cometerlas. Cortar cabezas, arrancar ojos, matar a otros chavales.


Y ya nuestros niños han desaparecido, se han convertido en fieras salvajes que muerden para no ser mordidas y que sólo saben reaccionar con violencia porque sus vivencias anteriores ya no las recuerdan.
Y entonces, los valientes adultos les ponen en primera línea del frente y si alguno, por miedo, intenta huir, es ejecutado allí mismo.
Si consiguen escapar o son liberados, sufren unas secuelas físicas y psicológicas muy difíciles de superar y la integración se convierte en un arduo trabajo del día a día.
Después de leer esto y llena de estupor me pregunto, ¿por qué? ¿Por qué destruir el futuro del mundo de una manera tan cruel?.
Miro a los críos que juegan en las calles de mi barrio. Veo sus cuerpos pequeños y frágiles, sus ojos llenos de inocencia y de curiosidad. Oigo sus voces dulces por infantiles, sus risas felices que siempre son contagiosas y que hacen sonreír al universo y alegran la vida.


Lo único que puedo deducir es que lo hacen porque son más fáciles de controlar. Más baratos.
Este ejército de tipos sin alma que puebla el mundo tienen que ser engendros salidos del mismo infierno ya que me cuesta creer que hayan podido tener padre, madre, hermanos. Que ellos hayan sido niños alguna vez.
No es una opción olvidar nunca a los miles de niños soldado que aún están atrapados en la pesadilla.


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